En una apertura cargada de tensión política, el presidente Javier Milei lanzó una serie de definiciones contundentes ante el Congreso de la Nación Argentina, marcando el tono de su intervención con una chicana directa a los legisladores opositores presentes en el recinto.
“Ustedes pueden aplaudir también porque soy presidente de ustedes aunque no les guste”, expresó al iniciar su mensaje. Acto seguido, redobló la apuesta con una frase que generó fuerte impacto en el recinto: “No pueden aplaudir porque se les escapan las manos en bolsillos ajenos”.
El momento de mayor tensión llegó cuando el mandatario hizo referencia explícita a la situación judicial de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, vinculándola con expedientes de alto perfil como la Causa Vialidad, la Causa de los Cuadernos y el caso del Memorándum con Irán.
“Por eso tienen a su líder presa”, afirmó Milei, en una declaración que provocó reacciones inmediatas dentro del recinto.
La intervención presidencial volvió a dejar en evidencia la fuerte polarización que atraviesa la política argentina, con un discurso que combinó balance de gestión, definiciones económicas y un tono confrontativo hacia el kirchnerismo.
El debate político, una vez más, se trasladó al corazón institucional del país.






