La fuerte tormenta anunciada por los servicios meteorológicos finalmente llegó durante la tarde del viernes y dejó un importante saldo de incidentes en distintas localidades de la provincia de Santa Fe. Lluvias intensas, caída de granizo, violentas ráfagas de viento y hasta un tornado marcaron una jornada de extrema inestabilidad climática.
El episodio de mayor impacto se registró en una zona rural de Bernardo de Irigoyen, en el departamento San Jerónimo, donde vecinos lograron registrar en video la formación de un tornado que avanzó sobre campos de la región.
El Centro de Monitoreo Climático y Meteorológico de Santa Fe confirmó que efectivamente se trató de un tornado desarrollado entre los sectores conocidos como Campo Soto y Campo Mauro. Afortunadamente no se reportaron víctimas, aunque sí daños materiales en establecimientos rurales.
Los especialistas señalaron que la misma celda de tormenta se originó en cercanías de María Juana y, durante su desplazamiento hacia el sudeste provincial, fue adquiriendo mayor intensidad hasta desarrollar el fenómeno tornádico. Posteriormente continuó avanzando sobre Granadero Baigorria, Rosario, Funes y otras localidades, donde descargó abundantes precipitaciones, fuerte actividad eléctrica y caída de granizo.
El temporal también tuvo consecuencias sobre la autopista Rosario-Córdoba. A la altura del puente de calle Wilde, un camión perdió la estabilidad debido a las intensas ráfagas de viento y terminó volcado sobre el cantero central, generando importantes complicaciones para el tránsito y obligando a circular con extrema precaución.
En paralelo, distintas localidades del Cordón Industrial y del sur santafesino reportaron anegamientos temporarios, intensas lluvias en pocos minutos y granizo, aunque hasta el momento no se informaron personas lesionadas de gravedad.
Las autoridades mantienen vigente el alerta meteorológico e insisten en que la población permanezca atenta a los informes oficiales, evite actividades al aire libre durante tormentas severas y extreme las medidas de seguridad mientras persistan las condiciones climáticas adversas.
La jornada volvió a demostrar la fuerza de la naturaleza y la importancia de respetar cada alerta meteorológica. La prevención y la prudencia continúan siendo las principales herramientas para evitar consecuencias mayores cuando este tipo de fenómenos extremos impactan sobre la región.






