Un dramático episodio, que pudo haber terminado en tragedia, se registró durante la noche del miércoles 14 de octubre de 2026, alrededor de las 21:50 horas, en la ciudad de Reconquista.
Personal del Comando de Gestión Institucional (C.G.I.) de la Unidad Regional IX se encontraba realizando tareas de patrullaje por inmediaciones de las calles 47 y 54 cuando fue alertado por un vecino que se desplazaba en un automóvil y llevaba consigo a una bebé de apenas un mes de vida, quien aparentemente se había ahogado y no presentaba signos de respiración.
Ante la gravedad de la situación, el subinspector Manuel Ceballos tomó inmediatamente a la pequeña en sus brazos y constató que no reaccionaba, tenía los ojos cerrados y presentaba una coloración morada en su cuerpo.
Sin perder un segundo, el efectivo comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) neonatal, mientras sus compañeros iniciaban un traslado de emergencia hacia el Hospital Central de Reconquista, utilizando sirenas y balizas para abrirse paso.
En el operativo también intervinieron efectivos de la Brigada Motorizada, entre ellos los subinspectores Pablo González y Gabriel Degumois, quienes colaboraron despejando las calles y acompañando el desplazamiento del vehículo policial para facilitar la llegada al centro asistencial.
EL MOMENTO MÁS EMOTIVO: LA BEBÉ VOLVIÓ A REACCIONAR
Durante el trayecto hacia el hospital, las maniobras realizadas por el subinspector Ceballos dieron resultado: la pequeña abrió sus ojos, comenzó a responder y expulsó una sustancia de consistencia gomosa, similar a saliva espesa.
La reacción de la criatura representó un momento de enorme alivio para los efectivos que participaban del procedimiento.
Finalmente, al arribar al hospital, la bebé fue recibida y examinada por profesionales médicos, quedando bajo atención sanitaria y acompañada por su madre, quien es menor de edad.
LOS EFECTIVOS QUE PARTICIPARON DEL PROCEDIMIENTO
En la intervención participaron el inspector Walter Orrego, los subinspectores Facundo Gómez y Manuel Ceballos, y el suboficial de Policía Matías Arce, además de los efectivos de la Brigada Motorizada que colaboraron en el operativo.
UNA INTERVENCIÓN QUE MARCÓ LA DIFERENCIA
La rápida reacción, la preparación para actuar ante una emergencia y el trabajo coordinado del personal policial resultaron fundamentales para asistir a una criatura cuya vida se encontraba en serio peligro.
Una actuación que merece ser destacada y que demuestra la importancia de contar con efectivos capacitados para responder ante situaciones críticas, donde cada segundo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
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