Alrededor de las 09;30 horas del viernes 09 de junio de 2023, comenzó en la oficina de gestión judicial de la ciudad de Lasa Toscas, el juicio abreviado a través de un acuerdo de partes, al femicida Juan Luis Chara, alias «Cuca» de 38 años de edad, quien fue condenado a la pena de Prisión Perpetua por haber asesinado a su esposa, Stella Maris “Lita” Gómez, quienes estaban casados desde el 23 de febrero de 2007, dos hijos en común y vivían en el barrio Virgen Niña de la Ciudad de Las Toscas.
Con la confesión del propio Chara y las pruebas, la sentencia fue firmada por el tribunal compuesto por los jueces Natalia Palud, (Presidente) Martín Gauna Chapero y Mauricio Martelossi, en el marco de un procedimiento abreviado acordado por el fiscal Norberto Ríos con el defensor particular del ahora condenado.
En la audiencia, la mamá de la víctima dijo que se hizo justicia, que sufrió y sufre mucho, y que si bien valora la condena a prisión perpetua (que es la máxima sanción posible en el ordenamiento argentino) nada le devolverá a su hija.
Asesorado por su abogado particular, Chara se limitó a decirle al tribunal que estaba de acuerdo con cerrar el caso sin necesidad de ir al juicio oral y público, abreviando los procedimientos.
El terrible hecho se comenzó a gestar el 25 de julio de 2020, Chara comenzó a hacer un pozo en la habitación dentro de su casa, ubicada en el pasaje publico que está entre las calles 18 y 20; 33 y 35 del Barrio Virgen Niña de la Ciudad de Las Toscas, donde residía con su esposa, Stella Maris Gómez y sus dos hijos de 10 y 1 años de edad, siendo este último, fruto de una relación extramatrimonial, del tiempo en que la pareja estuvo distanciada.
De la investigación, surgió que Juan era de golpear a su esposa, asiduamente. Luego de una golpiza, “Lita” se fue de la casa, radicándose en la ciudad bonaerense de Punta Alta, cerca de Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, dónde vivió hasta que Juan fue a buscarla. En ese momento, Estela esperaba su segundo hijo. A pesar de que el propio Juan tomó la decisión de ir a buscarla para rehacer la relación, se había rayado por ese hijo extramatrimonial; y frecuentemente le recriminaba a Estela por ese hijo. De todas maneras, Juan igualmente lo inscribió en el Registro Civil como su propio hijo.
Juan trataba a su esposa «con desdén y desprecio». Incluso, en reuniones familiares, Estela ni podía expresarse, salvo con el consentimiento del esposo, quien ni siquiera le permitía salir del domicilio sin su aprobación. «La humillaba en público y tan solo con la mirada la hacía callar», revelaron los investigadores.
En la tarde del martes 11 de agosto de 2020, luego de una discusión, Juan la golpeó por diversas partes del cuerpo y la cabeza, lo que provocó que caiga contra la pared de una de las habitaciones hasta dejarla «semiconsciente». En ese estado, la ató con una soga, hasta que ella logró quitársela. Su reacción fue asfixiarla con la misma soga; y luego de matarla, introdujo el cuerpo de Stella en el pozo que venía preparando hacía 15 días. Lo rellenó con arena y tierra y le hizo un contrapiso.
Luego, comenzó a usar el teléfono de su esposa, fingiendo ser ella; y le manifestó a una amiga, de nombre Margarita, que se iría a vivir sola a Villa Ocampo.
Al día siguiente del homicidio, Juan comenzó a decir que su esposa había abandonado el domicilio y empezó a dejar correr pistas falsas de posibles lugares donde podría estar.
En su coartada, Juan envió mensajes de whatsapp desde el teléfono de su víctima al suyo, fingiendo que Estela había desaparecido por su propia decisión; y que incluso le había pedido que lleve dinero a su madre. El mismo embustero se respondía los mensajes pidiéndole que vuelva.
A las 18:02 del mismo miércoles posterior al crimen, Juan fue con sus dos hijos al cajero automático del Banco de Santa Fe, Sucursal Las Toscas, dónde realizó operaciones bancarias con la tarjeta de débito de la víctima; y por la tarde pidió la colaboración a sus vecinos Jorge Pablo Maidana y Alexis Sebastián González, para realizar el contrapiso donde había sepultado los restos humanos de su esposa. Esa misma noche lo concluyeron. Maidana y González jamás fueron imputado de ningún delito. Suponen los investigadores que no sabían lo que había abajo.
El jueves 13 de agosto de 2020, Juan denunció en la Comisaría de Las Toscas, la desaparición de Estela y solicitó su paradero, manifestando que ella podría haberse ido al encuentro de un tal Miguel Barrios, en la provincia de Buenos Aires, quien se supone fue pareja momentánea de Stella cuando había huido de su casa. Era otra coartada de Juan.
Esa tarde, la policía le solicitó a Juan autorización para requisar su casa, a lo que accedió. Allí, el personal de la Agencia de Investigación Criminal advirtió el contrapiso nuevo, por lo que procedieron a romperlo; y allí encontraron el cuerpo de Estela Maris Gómez. En el acto Juan Luis chara fue arrestado y puesto a disposición del fiscal, quién ordenó su detención.
El hecho fue calificado como homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por mediar violencia de género, según el artículo 80, incisos 1 y 11 del Código Penal argentino, el que no prevé otra alternativa que la pena de prisión perpetua para un caso así.
Quedó constancia en el acuerdo alcanzado por todas las partes, que el propio Juan Luis Chara aceptó expresamente la responsabilidad penal por los hechos atribuidos, la calificación legal; y puso su firma en la audiencia celebrada el viernes 09 de junio de 2023.
El abogado defensor pidió al tribunal que gestionen para que Chara pueda cumplir la condena en la Cárcel más cercana, que es la de Santa Felicia, en el Departamento Vera, 70 Km al Sur de Reconquista.
El tribunal dará a conocer los fundamentos de la condena dentro del plazo de ley.
Juan Luis Chara, DNI N° 31.215.089, nació el 23 de marzo de 1985 en la Ciudad de Las Toscas, donde es conocido por el apodo de «Cuca». Cursó hasta segundo año del Secundario y ahora sigue los estudios en la Cárcel. Su oficio está vinculado con la construcción.
Contanos tu Noticia al WhatsApp: 3482-419-217.






