Editorial Máximo Maidana – 18/09
¿Por qué digo esto? Porque todos ya están viendo y están escuchando y están asistiendo a que nuevamente el kirchnerismo peronismo, como siempre hace cuando no gobierna, lo que intenta es que al gobierno que está le vaya mal. Hacen todo lo posible para desestabilizar: empieza a funcionar el club del helicóptero, empiezan a funcionar todos aquellos satélites que tiene el kirchnerismo que no hacen otra cosa que alentar lo que es un golpe de Estado.
Porque hay que decirlo con todas las letras, no hay que tener miedo, no hay que tener vergüenza. Lo hicieron con Alfonsín, lo hicieron con De la Rúa, lo intentaron hacer con Macri y no pudieron, y ahora están de nuevo en la misma senda.
Parece que creen que la gente no tiene memoria, que la gente no se acuerda, que la gente no entiende que nos llevaron al abismo, nos dejaron en el borde y ahora parecen como los salvadores, como los que te van a sacar del abismo donde ellos mismos te llevaron.
Si bien no coincido prácticamente en nada con el actual gobierno nacional —porque muy lejos estoy de entender que un gobierno que no atiende la educación pública o que no revé la situación de las universidades, que haga las auditorías, pero no que recorte gastos—, la educación pública es fundamental en la Argentina, y sobre todo la universidad pública, que ha dado no solamente grandes profesionales y grandes talentos, sino premios Nobel.
Que vaya en contra del Hospital Garrahan… aquellos que tuvimos la oportunidad de recurrir allí sabemos perfectamente de qué se trata y qué calidad de salud tiene, sobre todo en neonatología y pediatría.
Y después, el colmo de los colmos: la discapacidad. Es cierto, estos mismos que ahora están pregonando fueron los que nos llevaron de 72.000 discapacitados, cuando asumió el kirchnerismo por primera vez, a 1.200.000. Pareciera como que en la Argentina hubo una guerra. Pero la solución no es recortar, porque recortás y afectás a quienes verdaderamente lo necesitan.
Hace falta control, auditoría. Escuchaba el otro día un informe que decía que hay tres provincias —Misiones, Chaco y Formosa— que tienen el doble de la media nacional. Bueno, empezá por ahí, fijate dónde podés recortar y eliminar el reparto masivo de pensiones por discapacidad para gente que no era discapacitada, en desmedro de quienes realmente lo necesitan.
Aunque los importes no alcanzan para nada, al menos permiten prestaciones, terapias, acompañamiento. Quienes saben de qué se trata, saben lo que digo.
Esperemos que esto sea solamente un signo de pregunta. Que entendamos los argentinos que debemos dar vuelta la página. Para quienes no quieren kirchnerismo o no quieren mileísmo, hoy está formándose en la liga de gobernadores un nuevo espacio, una alternativa que se llama Provincias Unidas, y que puede llegar a ser una buena opción si se arma como corresponde.
Ya son seis gobernadores, y están próximos a sumarse tres o cuatro más. Empecemos a mirar, a atender esas cuestiones.
Pero el gobierno elegido democráticamente por el pueblo debe terminar su mandato. Milei tendrá que ajustar lo que deba ajustar, revertir lo que deba revertir, acomodar lo que tenga que acomodar. Pero la solución no es la destitución, no es un golpe de Estado.
Ya vivimos con De la Rúa lo que significó irse en helicóptero. Parece que quieren repetir la historia. Creo que los argentinos no podemos permitirlo.
A pesar de que ayer en una votación el parlamento le demostró a Milei que se está equivocando —y tuvo 180 votos en contra—, creo que esos 180, los 98 del kirchnerismo, son los únicos que quieren destitución, juicio político y que Milei se vaya.
No: Milei tiene que quedarse y cumplir su mandato. Para eso lo eligió la gente, para eso lo votó.
Esperemos que los golpistas de siempre no vuelvan nunca más.






