Por Antonio Paré
El Partido Justicialista atraviesa una etapa de reorganización política en Santa Fe y plantea como ejes centrales la defensa del trabajo, el fortalecimiento del aparato productivo, una política integral de seguridad y mayor inversión en salud, educación e infraestructura.
Mientras el oficialismo provincial consolida su gestión y el escenario político comienza a perfilarse hacia los próximos desafíos electorales, el peronismo santafesino trabaja en una profunda etapa de reconstrucción interna con el objetivo de recuperar competitividad y volver a convertirse en una alternativa de gobierno en la provincia.
Tras la derrota electoral de 2023, el Partido Justicialista inició un proceso de reorganización que involucra a intendentes, legisladores, presidentes comunales, sindicatos y diversos sectores políticos que buscan redefinir una estrategia común para enfrentar el nuevo escenario santafesino.
Aunque conviven distintas líneas internas, el espacio mantiene coincidencias sobre una serie de prioridades que considera fundamentales para el desarrollo de Santa Fe.
Producción y empleo como motores del crecimiento
Uno de los pilares de la propuesta justicialista continúa siendo el fortalecimiento de la producción y del empleo. El espacio sostiene que Santa Fe debe profundizar políticas que impulsen la industria, las pequeñas y medianas empresas, el comercio, las economías regionales y el complejo agroindustrial, sectores que representan una parte importante de la economía provincial.
Desde el peronismo entienden que el crecimiento económico debe estar acompañado por incentivos a la inversión, financiamiento para el sector productivo y medidas destinadas a proteger el trabajo registrado, promoviendo un desarrollo que alcance tanto a los grandes centros urbanos como al interior provincial.
Seguridad con una estrategia integral
La inseguridad sigue ocupando un lugar central en la agenda pública de Santa Fe y también constituye uno de los principales ejes del discurso opositor.
El justicialismo plantea que el combate contra el delito requiere una política integral que combine mayor profesionalización de las fuerzas de seguridad, inversión en tecnología, fortalecimiento de la investigación criminal y coordinación permanente entre Provincia, Nación y municipios.
Al mismo tiempo, sostiene que las políticas de seguridad deben complementarse con acciones sociales, educativas y de inclusión destinadas a prevenir la violencia y reducir las condiciones que favorecen el crecimiento del delito.
Salud y educación como políticas de Estado
Dentro de sus principales propuestas, el peronismo también impulsa una mayor inversión en el sistema público de salud, con mejoras en hospitales, centros de atención primaria, incorporación de profesionales y equipamiento médico.
En educación, propone fortalecer la infraestructura escolar, ampliar la educación técnica y garantizar condiciones que permitan mejorar la calidad educativa, entendiendo que la formación constituye uno de los principales instrumentos para el desarrollo económico y social de la provincia.
Infraestructura y desarrollo federal
Otro de los puntos centrales de la agenda justicialista es la recuperación de una fuerte política de obra pública.
El espacio sostiene la necesidad de avanzar en nuevas viviendas, rutas provinciales, caminos rurales, redes de agua potable, cloacas, conectividad e infraestructura energética, especialmente en localidades del interior que aún presentan importantes demandas de inversión.
Además, plantea una distribución más equilibrada de los recursos provinciales para garantizar un desarrollo verdaderamente federal entre todas las regiones santafesinas.
El desafío político del PJ
Actualmente, el Partido Justicialista ocupa el principal espacio de oposición al gobierno de Unidos para Cambiar Santa Fe. Sin embargo, el escenario interno continúa atravesado por distintos sectores que deberán alcanzar consensos para construir una propuesta competitiva de cara a los próximos procesos electorales.
La renovación de liderazgos, la elaboración de una agenda moderna y la capacidad para interpretar las nuevas demandas de la ciudadanía aparecen como algunos de los desafíos más importantes que enfrenta el peronismo santafesino en esta nueva etapa.
La reconstrucción del peronismo en Santa Fe se desarrolla en un contexto político diferente al de años anteriores. Con un oficialismo fortalecido y un electorado cada vez más exigente, el justicialismo intenta recuperar protagonismo apoyándose en sus tradicionales banderas de producción, empleo, desarrollo social y presencia del Estado.
El desafío no será únicamente consolidar la unidad interna, sino también ofrecer respuestas concretas a los problemas que hoy preocupan a los santafesinos, especialmente en materia de seguridad, economía y generación de oportunidades. De esa capacidad para renovar su propuesta dependerá buena parte de su futuro político en la provincia.






