Tras analizar material fotográfico, videos difundidos en redes sociales y el informe oficial presentado por el árbitro Rodrigo Agustini, el Honorable Tribunal calificó el episodio como un hecho “aberrante” y resolvió aplicar severas sanciones contra dirigentes y representantes de la institución visitante.
La medida más contundente recayó sobre Ricardo Cabrera, presidente de Central Pueblo Nuevo, quien fue expulsado de manera indeterminada de la Liga Ocampense de Fútbol, quedando imposibilitado de participar en cualquier actividad vinculada al fútbol, tanto en el plano deportivo como institucional y económico.
Además, Sebastián Suárez recibió una suspensión de tres años, equivalente a 1.095 días, también con prohibición absoluta de intervenir en reuniones o actividades relacionadas con el fútbol organizado dentro de la Liga.
En cuanto a la institución deportiva, el Tribunal sancionó a Central Pueblo Nuevo con una multa de 500 entradas oficiales de la Liga y la quita de 15 puntos al finalizar el torneo en curso, al considerarlo solidariamente responsable de los graves incidentes ocurridos durante el partido.
Respecto al encuentro suspendido, el Tribunal resolvió dar por finalizado el cotejo con victoria 1 a 0 para Recreativo Villa Guillermina, resultado que se registraba al momento de la interrupción del partido.
La resolución deja un fuerte mensaje institucional sobre la necesidad de erradicar la violencia en el deporte y preservar el respeto hacia árbitros, jugadores y dirigentes dentro y fuera del campo de juego. Desde distintos sectores del fútbol regional consideran que la determinación marca un precedente histórico dentro de la competencia ocampense, en un contexto donde la violencia en escenarios deportivos vuelve a generar preocupación en toda la región.






