El Senado de la Nación sancionó este jueves el nuevo Régimen Penal Juvenil, estableciendo la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años. La medida, impulsada por el Gobierno nacional, representa una de las reformas más debatidas en materia de política criminal en los últimos años.
Desde la Oficina del Presidente se sostuvo que la nueva normativa actualiza un esquema legal que llevaba más de cuatro décadas sin modificaciones sustanciales. Según el comunicado oficial, el objetivo es adecuar el sistema penal juvenil a la realidad delictiva actual y otorgar mayores herramientas a la Justicia.
El presidente Javier Milei destacó el acompañamiento legislativo y afirmó que la reforma “salda una deuda histórica”, al considerar que quienes comprendan la gravedad de sus actos deben asumir responsabilidad ante la ley.
El nuevo régimen establece que adolescentes de 14 y 15 años podrán ser imputados por delitos graves, en un esquema que busca equilibrar responsabilidad penal y garantías procesales. Desde el oficialismo sostienen que la norma fortalece la seguridad jurídica y la protección de las víctimas.
Sin embargo, la reforma también abre un fuerte debate político y social. Organismos de derechos humanos y sectores de la oposición advierten sobre el impacto que podría tener en el sistema carcelario y en las políticas de inclusión social, mientras que sectores que respaldan la iniciativa sostienen que la medida apunta a terminar con situaciones de impunidad.
La discusión sobre seguridad y responsabilidad penal vuelve así al centro del escenario político nacional, en un contexto donde el reclamo por mayor orden y justicia ocupa un lugar prioritario en la agenda pública.
Redacción: Info Central.
Antonio Paré






